Feb 06 2010
Mis recuerdos para el Señor de la Vanguardia
Prefiero pensarte en febrero. Cuando las mañanas llegan con el amor del segundo mes del año. Cuando las frías brisas del invierno desaparecen al evocar tu cálida sonrisa.
En octubre los mares se colman de flores por ti. Mas, opto por traerlas ahora. Para entregártelas por los 78 años que cumplirías este sábado. Me niego a imaginarte perdido entre las olas. Mejor elijo soñarte con barba canosa y la melena, larga todavía, rozando con el gris del tiempo. Conjugando así la experiencia y la jovialidad que nunca te abandonará.
Juguetón y jaranero como el niño que fuiste. Presto siempre al humor criollo y a la palabra recta. Tan imparcial como las pronunciadas en aquel discurso donde, con ronca voz, inmortalizaste los versos de Bonifacio Byrne:
«Si desecha en menudos pedazos/llega a ser mi bandera algún día/nuestros muertos alzando los brazos/la sabrán defender todavía».
Nunca mediste el peligro. Tu amigo el Che lo afirmó. Decía que para ti, cada momento de riesgo lo utilizabas como una diversión. «Lo toleraba, lo atraía y lo manejaba; en su mentalidad de guerrillero no podía una nube detener o torcer una línea trazada», escribió el Comandante Guevara en la dedicatoria del libro Guerra de Guerrillas.
Como hombre del pueblo te calificó Fidel. Y en el pueblo existen muchos como tú. A ellos les preguntamos a cada instante si vamos bien. En caso de no ser así buscamos el mejor camino para perfeccionarnos. Con la guía de tu ejemplo, cada cubana y cubano se convierten en artífices de esta Revolución. De una obra socialista por la que no puede pasar la más leve sombra del cansancio o de la decepción.
Sí, prefiero pensarte en febrero. Sobre todo en un año dedicado a multiplicar esfuerzos, a librar nuevos combates diarios. Y entono junto al trovador: «Te canto porque estás vivo, Camilo, y no por que te hayas muerto».
Todavía no cumplía yo los diez años, cuando aquel 11 de enero sentí que otra vez la tristeza entraba en mi hogar traída por las imágenes de la televisión. La primera ocasión ocurrió cuatro años antes cuando en la pequeña pantalla apareció la transmisión del sepelio de las víctimas del crimen de Barbados.
esas cubanas heroicas que a pesar del dolor de perder a sus hijos se mantiene firme y en pie de lucha por la Revolución. El 26 de mayo de 2004, durante el homenaje por el 47 aniversario de la muerte de su hijo Julio Pino Machado, tuve la oportunuidad de dialogar con ella.
Un joven músico cuenta la historia en torno a su estancia en el Tercer Frente Oriental, lugar histórico al que asistió durante la ceremonia militar que dejó constituido en abril de este año el Memorial de los héroes y mártires vinculados a esa fuerza guerrillera.
grado la ayudo a conocer cada detalle de la Historia de Cuba, una asignatura obligada para todos los nacidos en esta Isla. Entre preguntas sobre los momentos trascendentales del proceso revolucionario cubano se hizo imprescindible nombrarlo.